Fernando Rey
Cabe suponer que no se avanzará en la normalización laboral de la prostitución, o que las cosas se pueden poner serias en contra de la lucrativa publicidad en los medios de anuncios sexuales, o incluso que, en el futuro, pueda llegar a adoptarse la solución sueca, es decir, la prohibición de la prostitución y la sanción no a las mujeres sino a sus clientes.