Propuestas electorales para las elecciones europeas 2019 – Hambre

  1. Revisión de la adhesión y cumplimiento de los Tratados vinculantes firmados, o no, por la UE y sus Estados Miembros (EEMM) en materia de DDHH, entendiéndolos como mínimos.
  2. Promover desde la UE el reconocimiento al derecho a la soberanía alimentaria de los pueblos y de cada persona al acceso a los alimentos.
  3. Crear una figura independiente en el seno de la UE y de cada EEMM que vigile el cumplimento de estos Derechos y propongan medidas preventivas o correctoras para eliminar las barreras existentes, de todo tipo, para su cumplimiento.
  1. Exigir el Derecho a la Alimentación (DA) como DDHH fundamental y sancionable, inherente a la dignidad de todo ser humano. Igualmente reconocerlo en la Constitución de cada país de la UE.
  2. Establecer como obligación de los Estados: legislar, proteger, respetar y hacer respetar y hacer efectivo este DA.
  3. Promover la eliminación de la deuda externa de los países empobrecidos, especialmente en aquellos en que el DA no esté absolutamente garantizado. La deuda externa es producto del robo del Norte al Sur, generada con la intención de someter política, comercial y económicamente a los países empobrecidos. Se debe, por tanto, perseguir la restitución de lo robado.
  1. Es necesario mantener un apoyo a la producción agraria y alimentaria en la UE, con una nueva Política Agroalimentaria Común, que proteja la producción como actividad necesaria para la producción de alimentos saludables, la generación de empleo, la lucha contra la malnutrición y las enfermedades asociadas a la misma, la lucha contra la despoblación, así como el desarrollo del medio rural y el cuidado del medio ambiente.
  2. Personalizando y corrigiendo las causas que provocan efectos perversos como:
    1. la competencia desleal respecto a las producciones de países terceros, especialmente los más empobrecidos, que no pueden vender así sus producciones.
    2. la producción excedentaria y barata, que debe ser exportada, hundiendo sus mercados, y generando hambre de forma directa entre los pequeños productores
    3. la necesidad de subvenciones a la producción por la desregulación de los mercados y el inmenso poder de los oligopolios empresariales del agronegocio,
    4. el desprecio al verdadero valor de los alimentos, que así se convierten en objeto de especulación en las bolsas, se emplean como agrocombustibles, en moneda de cambio en las negociaciones internacionales o simplemente se despilfarran o de destruyen por su bajo precio en el mercado.
  3. y potenciando en su lugar la producción de pequeña escala (familiar, cooperativa, comunitaria)
  1. Considerar la agricultura como sector estratégico en el desarrollo de todos los países y de la humanidad. Y como factor determinante en la lucha contra el hambre. Reconocer a esta actividad como Patrimonio de la Humanidad.
  2. Promover la agricultura familiar y el cooperativismo, la agroecología, la investigación sobre la agricultura, el uso de nuevas tecnologías en abierto.
  3. Defensa de los Derechos de los Campesinos al acceso a los medios de producción: semillas, tierras, agua, etc…., especialmente mediante la ratificación de la Declaración de los Derechos de los Campesinos
  4. Impedir el acaparamiento de tierras y otros recursos y eliminar la deuda externa, con el fin de dedicar los recursos generados a impulsar este tipo de producción.
  5. Regular los mercados agrarios para garantizar la producción y las reservas estratégicas mínimas necesarias de cada país y proteger a los productores y a los consumidores.
  1. Proponer medidas vinculantes y urgentes para prohibir la especulación financiera, la producción de agrocombustibles, el uso de patentes, así como promover la salida de la agricultura y la alimentación de la OMC

…y devolver al alimento su valor como bien común.

  1. Propiciar un comercio y un consumo de alimentos que los estime con el valor que realmente tienen. Pago justo por el producto final (y pago justo al productor).
  2. Evitar su despilfarro.
  3. Favorecer la mejora de la alimentación. Una alimentación correcta, alejada del excesivo consumo y especialmente de alimentos hiperprocesados, típicos del modelo agroindustrial, genera un triple beneficio: eliminar obstáculos en la lucha contra el hambre y la malnutrición, es beneficiosa para la salud y contribuye a frenar el cambio climático.
  1. Promover unas condiciones dignas de trabajo y un pago justo por los productos
  2. Eliminar la injusta deuda externa de los países, que limita sus recursos básicos que precisa su producción agraria y que perjudica su desarrollo.
  3. Establecer acuerdos de colaboración -en un plano de igualdad entre ambos continentes- que permite el desarrollo agrario de África, que acabe con el robo de materias primas y promueva la restitución de lo robado.