LUCHA CONTRA la CORRUPCIÓN POLÍTICA

Dña impunidad de la corrupción política

Bajada de los salarios de los cargos electos al salario mínimo interprofesional y financiación de los partidos con las aportaciones de sus militantes


LA CORRUPCIÓN, CÁNCER DE LA SOCIEDAD CONTRA LA AUTOGESTIÓN

La política debe ser un servicio al bien común, empezando por los más débiles. Sin embargo, nuestra sociedad ha aceptado a una clase política burocratizada y privilegiada. Hoy esta clase política se halla al servicio de grandes poderes, principalmente económicos, los cuales marcan las reglas de actuación por encima del poder político y social. En este sentido, la corrupción es un cáncer que afecta a todo el sistema.
Los eurodiputados españoles cobran 8.000 € al mes de sueldo base, que llegan a 15.000 € de media si se suman dietas. Mientras, cientos de miles de familias sobreviven con el Salario Mínimo Interprofesional que los políticos han determinado.
Mientras un ciudadano tiene que cotizar 37 años para poder tener una pensión del 100% de lo que le corresponda, los diputados y senadores con tan solo 11 años de cotización tienen derecho a la pensión máxima, de más de 31.000 € al año. El 50% de los pensionistas no llegan a cobrar 600 € al mes.
El paso de políticos electos a grandes empresas y viceversa es permanente. Los partidos políticos están endeudados con la banca, de la cual son fieles servidores. Desde 2008, las subvenciones, créditos y ayudas a la Banca han sido, cuantitativa y cualitativamente, la principal actuación del Gobierno en materia económica, subordinando a ello los presupuestos públicos. Han reformado la Constitución al dictado del poder económico y político, sin información a la sociedad española y sin referéndum, para garantizar el pago de los intereses de la deuda a la banca.
Mientras tanto, nuestros cargos electos disfrutan de coche oficial, dietas, transportes gratuitos, gastos que no necesitan ser justificados, pueden recibir varias pensiones al mismo tiempo… en un país donde más de 200.000 familias han perdido su vivienda o existen más de 8 millones de personas viviendo bajo el umbral de la pobreza.

CORRUPCIÓN POLÍTICA CONTRA DEMOCRACIA REAL

La democracia real es poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Una clase política como la descrita, para sostenerse, necesita y promueve de una sociedad que no protagonice su vida colectiva, asociadamente, y crea que hacen falta políticos que le resuelvan todos los problemas.
Representatividad, sin protagonismo de la vida colectiva, significa que solo unos pocos deciden lo de todos, constituyéndose en una burocracia permanente que les permite vivir a costa del pueblo. Esta burocracia va eliminando de la vida pública el protagonismo de cada persona, la militancia y, por tanto, la vocación que cada uno tenemos de servir y colaborar con nuestra sociedad.
La corrupción hace que la mayoría de la sociedad no quiera saber nada de la política, sometiéndonos a un régimen que no podemos aceptar como democracia real sino solo como democracia formal.
La historia de la humanidad nos muestra con testimonios, tanto personales como colectivos, que es posible una acción política sin corrupción que transforme la sociedad, asumiendo su protagonismo político. Los militantes del partido SAIn queremos seguir la corriente histórica de solidaridad en la cual la sociedad fue protagonista de su vida personal y colectiva.
Sólo una Sociedad organizada en asociaciones e instituciones fuertes puede superar esta democracia formal, que se convierte en dictadura burocrática y corrupta. Hemos de construir asociacionismo político. Se trata de otra cultura política. Y para eso, en lucha contra la corrupción política, el SAIn se compromete a promover iniciativas, asociaciones, instituciones solidarias, autogestionarias e internacionalistas.

SOCIEDAD FRENTE A ESTADO

El partido SAIn en su programa contra la corrupción política propone:

1.- Que todos los cargos electos cobren del erario público, como máximo, el Salario Mínimo Interprofesional

2.- Que sus cotizaciones, jornada laboral y pensiones sigan los mismos criterios que el resto de los trabajadores en el Régimen General de la Seguridad Social, eliminando todos los privilegios de los cargos electos.

3.- Eliminación de las subvenciones y de la financiación pública para los partidos políticos sindicatos y patronales. Que se financien con sus cuotas y su trabajo.

4.- Endurecer las leyes contra el robo y la malversación de bienes públicos (enriquecimiento, uso inadecuado, perjuicio de los fondos públicos, etc), fijando la máxima prescripción para estos delitos. Restitución de lo robado o malversado.