¿CÓMO PUEDES AFILIARTE AL PARTIDO SAIN?

Dos opciones:

1. Afiliado militante
  • Es el miembro de pleno derecho del partido.
  • Debe presentar su hoja de Afiliación con el aval de tres militante del partido.
  • Tiene deber de asumir y trabajar responsablemente en la ejecución de los acuerdos tomados por las asambleas del partido.
  • Tiene deber de defender al partido en cualquier ámbito en el que desarrolle su acción política.
  • Tiene deber de cotizar.
  • Tiene derecho a recibir toda la información necesaria para las deliberaciones.
  • Tiene derecho a expresar su opinión en los diferentes ámbitos orgánicos del partido.
  • Tiene derecho a decidir, en asamblea o pleno, todas las cuestiones relativas a la marcha y organización del partido.
2. Afiliado simpatizante
  • Simpatiza con el programa político del partido SAIn y sus principios.
  • Debe presentar su hoja de Afiliación con el aval de un militante del partido.
  • No forma parte activa de los ámbitos de decisión comunes (asambleas y plenos) aunque podrá asistir con voz (pudiendo intervenir sólo una vez por tema) y sin voto a estas reuniones.
  • No estará sujeto a una cuota periódica, si bien puede hacer las aportaciones mediante una cuota opcional.
  • Puede ser afiliado militante posteriormente si así lo desea.

Nuestra acción política moral se basa en estos principios:

Nuestra acción política moral se basa en estos principios:

La mejor definición que encontramos para la palabra “solidaridad” es compartir hasta lo necesario para vivir. Este compartir tiene una dimensión personal pero también institucional. Institucionalmente la solidaridad supone poner a los más débiles y empobrecidos como nuestro referente permanente. Sólo desde esta mirada podremos construir una sociedad justa para todos.

Entendemos la solidaridad como aquella actitud de la vida de las personas y de los pueblos en la que siempre se priorizan las necesidades de los más débiles. La solidaridad es la determinación firme y perseverante de empeñarse por la Justicia, por el bien de todos y cada uno. Para que los enriquecidos podamos ser solidarios debemos conocer las luchas de los más débiles, de los empobrecidos. Debemos conocer sus problemas, vivir su vida y compartir su lucha.

La solidaridad convierte a la “política” en una de las actividades más nobles de la naturaleza humana. El político debe ser fundamentalmente solidario. Un político solidario nunca pondrá sus propios intereses o los de su partido por encima del bien común. En consecuencia, pensamos que no se puede tener el sueldo que tienen los políticos en España. Un político que viva la solidaridad perderá gran parte del sueldo por el camino, como ejemplificó con su vida Giorgio Lapira siendo alcalde de Florencia. Y es que la solidaridad está sembrada en el corazón del hombre.

A lo largo de la historia, son muchos los hechos que nos demuestran la vivencia de la solidaridad. En la historia perdura, sobre todo, lo que construye solidaridad. El patrimonio del movimiento obrero fue la solidaridad. La concreción institucional de esta solidaridad era la asociación.

“Asociación o muerte” gritaban los obreros de diversas asociaciones, de trabajadores unidos en la primera huelga general de Barcelona (1850).

La solidaridad es revolución. Y la revolución es un cambio total de mentalidad y estructuras desde la no violencia. Hoy nos gobiernan un gran número de leyes que están en contra de la dignidad de las personas, como las que retienen a inmigrantes sin papeles en cárceles, o permiten el desahucio de la vivienda a familias enteras, o trabajar 12 horas al día por 600 € al mes. La solidaridad no puede hacerse ni desde la buena vida, ni desde estructuras estatales burocratizadas. La realidad española de nuestros días hace que la vivencia de la solidaridad, que un tiempo fue fruto de la experiencia y la necesidad, haya que buscarla.

Solidaridad y Autogestión Internacionalista

Correo-e: info@partidosain.es

Tlf: 680 616 858

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