Hablan los militantes — 30 noviembre 2016 — IMPRIMIR
A 50 años de la «Huelga de Bandas»

HuelgaBandasEntre 1966 y 1967, de los 960 empleados de la empresa de «Laminación de Bandas en Frío» de Echevarri (Bilbao), más de 800 participaron activamente en este conflicto laboral.

Fue la huelga más larga mantenida en el régimen de Franco hasta entonces y con muy buena organización, no sólo consiguieron la cohesión de todo el personal de la fábrica, sino también el apoyo de todos los grupos organizados de la provincia. Sólo la pudieron acabar encarcelando a doscientos obreros y después deportarlos.

En octubre de 1967 la editorial ZYX publica un libro firmado por Máximo Mata en el que se relata la experiencia de este conflicto laboral, desde el día 28 de noviembre de 1966 al 16 de mayo de 1967. El libro sobre la huelga, pronto agotado, fue durante años un manual para cualquier trabajador comprometido. La solidaridad fue tan intensa en Bilbao que el Gobierno decretó el estado de excepción el 22 de abril.

Todo llama la atención en este conflicto: la naturaleza de la empresa en que se ha planteado, las causas que lo han producido, su larga duración, los incidentes de su tramitación, su desenlace,… Todo llama la atención y todo es preciso analizarlo bajo el punto de vista de la contribución de la clase obrera a la edificación de una digna convivencia social.

Las reclamaciones directas de los trabajadores no son atendidas y el 28 de noviembre un grupo de ellos presenta un escrito de reclamación de primas a través del Jurado, acogiéndose al Decreto de 20 de septiembre de 1962, sobre conflictos colectivos; piden que se aplique el procedimiento planteado, ya que de no arreglarse el problema, se daría un paro el día 30.

La causa del conflicto fue un problema de primas en diferentes departamentos que la empresa empezó a rebajar, aumentado el ritmo de trabajo. Se trata de uno más de los numerosos conflictos que surgen en las empresas vascas con la incorporación de los nuevos sistemas de organización de la producción que exigían fuertes incrementos en los ritmos que no llevaban pareja mejoras retributivas en consonancia con los aumentos de productividad que producían.

Durante el proceso de huelga se produjeron importantes movimientos de solidaridad desde la Universidad (escrito de apoyo de la Escuela de Ingenieros), de la Iglesia (manifestación de curas que desorbitó al Gobierno), partidos políticos, trabajadores de otras partes de Euskadi y del Estado e incluso internacional, sin olvidar la solidaridad de los vecinos de los pueblos de alrededor. Gracias a esa solidaridad, compartir hasta lo necesario para vivir, con el refuerzo de una ola de huelgas y apoyo económico desde todos los rincones del estado, pudo resistir el conflicto durante seis meses. Marca un hito en la lucha obrera.

 

Ana Sánchez

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